COMO HACER BONSAIS DE CAMELIAS HIGO

B. Ackermann, S, Matsumoto

Traducción : Mª González, P. Vela, M.C. Salinero.

 

Bonsáis de camelia Higo del sur de Japón

 

El nombre Higo proviene de la antigua provincia de Higo, hoy denominada Kumamoto, situada en la isla Kyushu al sur de Japón. A algunos híbridos especiales de camelia también se les llama Higo. La camelia Higo es una forma especial de camelia que posee pétalos sencillos y lisos y estambres acampanados, producidos a partir de híbridos naturales y de sus mutaciones. Estas camelias fueron cultivadas por las nobles familias de los Samurais en la época de los Samurais.

Durante esta época las familias de los Samurais eran las únicas que podían poseer camelias Higo. A pesar del desarme de los Samuráis, durante la segunda mitad del siglo XIX y después de varias guerras, los Hanaren (una asociación especial de cultivadores de plantas) y la recientemente fundada Sociedad de la Camelia Higo (Higo Tsubaki Kyokai) consiguieron recuperar estas camelias. En la actualidad además de ser cultivadas por los descendientes de los Samuráis también lo son por el resto de la sociedad japonesa. Antiguos árboles Higo (150 – 200 años) todavía pueden encontrarse en residencias que pertenecieron a los Samurais. Gran parte de este encanto especial proviene de sus orígenes desconocidos. Se sabe que los higos son una forma de camelia seleccionada de híbridos producidos a partir de un cruce entre Camellia japonica (Kabu Tsubaki) y Camellia rusticana (Yuki Tsubaki), aunque también pueden incluirse otros híbridos. Se dice que en la época de los Samurais la hibridación controlada todavía no se conocía, por lo que todas las variedades de Higo eran el resultado de hibridaciones naturales llevadas a cabo por pájaros e insectos. Así, los Higos no son una especie sino un estilo especial de flores que se corresponden en gran medida con el sentido estético de la sociedad japonesa. Los rasgos más llamativos de la flor radican en su simplicidad única y en su brillo, poseen de 5 – 9 pétalos que se abren en un plano en las cuatro direcciones, y en sus numerosos estambres centrales. La estética ideal a la que todas las flores Higo tienen que aspirar se describe como “Regla Go Ben Sankaku”, donde Go significa 5, Ben pétalos y Sankaku se refiere al triángulo que deberían formar los tres pétalos principales.

Hoy en día esta regla se ha modificado hasta cierto punto ya que muchas flores de las nuevas variedades Higo son bastante redondeadas en su forma exterior. El título oficial de Camelia Higo solamente se pude conceder a las flores que son reconocidas oficialmente por la Sociedad de la Camelia Higo. camelia Furo-An

Camelia " Furo-An "

Además de los pétalos, otro rasgo importante de las Flores Higo es su centro cubierto por una masa de estambres que deben seguir un determinado orden. La cantidad de estambres puede oscilar entre 100 - 250 dependiendo de la variedad. El ideal estético de la Flor Higo se alcanza cuando ésta presenta la mayor cantidad de estambres posible, y además éstos siguen un orden ideal en el centro de la flor. Así, el orden denominado “radios de una rueda” y “forma de corona” se considera superior al de una simple forma de anillo. El color de los pétalos destaca de manera clara y brillante a diferencia de lo que ocurre con otras camelias que poseen los estambres de color amarillo, albaricoque, o rojizos. Éstos pueden presentar color homogéneo, con bandas, moteado o con marcas en forma de nube. No solo son valoradas las flores sino también las hojas verdes y oscuras.

 

Como crear bonsáis de Camelia Higo

 

Las camelias Higo se dieron a conocer cuando se presentaron al público después de la Segunda Guerra Mundial. Hasta ese momento, no estaba permitido sacar estas plantas de las residencias de los Samurais y de sus descendientes. Se cree que los Samurais y los descendientes de la provincia de Higo apreciaban los bonsáis de camelia más de lo que apreciaban a las camelia plantadas en sus pequeños jardines por lo que éstos cuidaban de ellos y los vigilaban de manera exclusiva desde la mañana hasta al anochecer durante todas las estaciones. Su manera de hacer bonsáis de camelia se denomina “Higo – ryu” o “a la manera Higo”. El rasgo más importante de Higo – ryu es que las variedades de Camelia Higo se injertan a portainjertos antiguos, y bastante retorcidos de plantas silvestres de C. japonica , para que así estas plantas se establezcan en un periodo de tiempo bastante corto. Es decir, si el portainjertos que se emplea posee 100 años, un bonsái de esa edad se formará en un periodo de tres años.

 

Recogida de portainjertos

 

En Japón muchos bosques primitivos todavía permanecen intactos. Así en los bosques del sur de Japón abundan las camelias silvestres. A principios de la primavera, cuando los árboles silvestres están en periodo de latencia, es el momento idóneo para buscar portainjertos de C. japónica, una vez obtenido el permiso de los propietarios de las montañas.

Los portainjertos más valorados para la producción de bonsais son aquellos con un aspecto retorcido, forma irregular y más antiguos. Éstos por lo general se encuentran en las laderas de montañas escarpadas, donde las pendientes hacen que las camelias adquieran una forma curvada e irregular y que sus raíces sobresalgan. Así, los portainjertos ideales son los que poseen una forma artística, sin embargo, éstos son mucho más difíciles de encontrar, incluso en zonas donde crecen gran cantidad de árboles de camelia.

A pesar de que los materiales con aspecto curvado son muy apreciados, los que crecen rectos y poseen raíces que se extienden en la superficie del suelo también son adecuados para la formación de bonsáis. Existe un método para la producción de portainjertos mediante la utilización de plantas de semillero, en especial en bonsais pequeños. Este material puede adquirirse en viveros o mercados de camelia a principios de primavera.

 

Tratamiento de los portainjertos antes de llevar a cabo la plantación

 

Las mitades inferiores de los portainjertos, que se encuentran enterradas, se dejan a remojo para que absorban el agua hasta la parte superior de los portainjertos durante al menos dos días, antes de ser plantadas en macetas. Pueden dejarse en agua durante un mes o dos en el caso de que no disponer de tiempo para tratarlos.

A continuación, teniendo en cuenta la forma de los portainjertos y de los contenedores que se van a utilizar, éstos se cortan dándoles diferentes longitudes y estilos. Esto podría parecer extraño, pero la verdad es que no se necesitan raíces jóvenes y pequeñas. Las raíces jóvenes y blancas, llamadas “raíces de cristal” por su forma y color, brotan a partir del anillo del cambium en la zona de corte transversal que se encuentra enterrada en el sustrato. Las raíces de cristal crecen mejor en la parte del portainjertos que permanecía bajo tierra en su hábitat natural, siendo difícil su desarrollo en la parte del tronco que se encontraba enterrada.

Las secciones de corte transversal de ambos extremos se cortan generalmente formando un ángulo recto y a continuación se alisan con un cuchillo limpio y afilado. El extremo superior del portainjertos, que posee un diámetro pequeño, se corta en diagonal, quedando la parte superior más alta y la inferior más baja, para que el callo pueda cubrir toda la sección rapidamente, al haberse realizado un único injerto en él. En las secciones de corte transversal inferiores se aplica una pasta de arcilla sin gérmenes, que facilita la absorción de agua necesaria del sustrato a través de los estratos de esta pasta mediante una acción capilar hasta el momento en que las raíces de cristal comiencen a desarrollarse. Las secciones de corte transversal superiores se cubren con un trozo de plástico negro para evitar la evaporación del agua si el injerto no se hace en el momento de la plantación.

 

Como plantar portainjertos en contenedores

 

Todos los bonsais tienen una parte anterior y una posterior. El tallo principal del portainjertos debe curvarse un poco hacia delante y es aquí donde no debe aparecer ninguna parte saliente ni protuberancia hacía el frente. Preferentemente debe mostrar un ‘futokoro', que literalmente significa ‘pecho' o ‘seno' en japonés, pero que también podría interpretarse como ‘un espacio' o ‘vacío' en la terminología de los bonsais. También debe haber un espacio en la superficie del recipiente en la mitad derecha o izquierda anterior bajo la primera o segunda curva del tronco. No se considera un buen material para bonsai un portainjertos en el que sea difícil decidir cuál es la parte anterior y la posterior.

El sustrato del recipiente debería contar con un buen drenaje, una buena capacidad de retención de agua, muy poca acidez y poros para que la planta pueda respirar. Al regar la planta es fundamental la renovación del aire, evitando cualquier exceso de agua. Un buen sustrato para la plantación en maceta lo constituye una mezcla al 50% de piedra pómez volcánica y arena de granito desgastado, una vez filtradas las partículas de polvo.

Al principio nunca deben utilizarse fertilizantes ni materiales orgánicos para evitar que la raíz se pudra. Es fundamental un buen drenaje cuando se va a plantar. Si se utiliza un sustrato a base de hojas secas que tiende a retener mucha agua, la planta conseguirá un crecimiento fuerte al principio, sin embargo, el sistema radicular podría retorcerse y pudrirse. No es necesaria una fertilización primaria al plantar portainjertos, ya que éstos poseen energía almacenada suficiente para uno o dos años. Además se cree que la fertilización al principio es bastante dañina.

El tronco se fija firmemente al contenedor mediante una cuerda, y la pasta que queda por encima del sustrato se cubre con bolsas de plástico o cinta para evitar que se evapore una cantidad excesiva de agua.

Dos o tres meses después de plantar el portainjertos, comenzarán a aparecer en el tronco brotes con hojas nuevas y se podrá observar el anillo del cambium en la superficie de la parte superior del portainjertos. En ese momento las raíces de cristal ya habrán brotado alrededor del anillo del cambium.

 

 

Como llevar a cabo injertos de camelia

 

Existen muchos métodos para llevar a cabo injertos de camelia, pero los que están siendo utilizados para crear bonsáis de camelia Higo con un gran porcentaje de éxito, son los “injertos de aproximación” utilizados entre la primavera y el otoño, y el “injerto en botella” durante el verano.

Estos dos métodos tienen muchas ventajas: primero porque podemos contemplar las flores mucho antes que utilizando otro método, segundo porque el grado de éxito es muy elevado, siendo éste de un 100 % en el “injerto de aproximación”, y tercero porque podemos elegir la forma exterior del bonsai desde el principio al ir colocando la primera rama, la segunda y así sucesivamente. Por último, con estos métodos de injerto podemos evitar el crecimiento innecesario de algunos brotes.

La base en la que se sustentan estos métodos es casi idéntica, la diferencia radica en que la planta utilizada para la técnica de “Injerto de aproximación” tiene su propia raíz, mientras que la púa que se utiliza en el “injerto de botella” se sumerge en agua en su extremo inferior. Los procedimientos de injerto se muestran a continuación:

•  Alise la superficie de la sección de corte transversal con un cuchillo limpio y afilado.

•  Haga un agujero de 3 a 4 cm . en la planta que va a ser injertada con ayuda de un cincel de extremo redondo. Al principio, este agujero se puede aumentar a partir de uno más pequeño.

•  Retire la corteza de la púa en la mitad del contorno de la misma hasta alcanzar una longitud mayor que el agujero.

•  Ajuste el tamaño del agujero y/o de la púa para que sus cambiums se ajusten lo más posible. Estos cambiums no siempre tienen que encajar completamente, pero se necesita una zona de contacto para su unión y soldadura.

•  Desplace el injerto de púa 3 mm. por encima de la sección de corte transversal del portainjertos como se muestra en la figura, y átelo al portainjertos con una cinta de plástico.

•  Cubra con cinta aislante la parte que une el portainjertos y la púa, y la sección de corte transversal del portainjertos. Envuelva también con esta cinta la parte del portainjertos que se encuentra unida al tronco para que sea resistente al agua.

•  Coloque el contenedor de manera adecuada en el portainjertos, y haga un agujero de drenaje justo debajo si el contenedor está en diagonal.

 

Cuidados de la planta después de injertar

 

A diferencia de otras plantas, en las camelias la unión del tejido de xilema se hace de manera muy lenta. Por esta razón, para saber si un injerto ha tenido éxito tenemos que esperar de dos a tres meses. Aúnque el portainjertos como y la púa estén sanos, eléxito no siempre radica en la calidad de las técnicas de injerto sino en los cuidados proporcionados a la planta después de llevar a cabo el injerto.

Algunos consejos para que el injerto tenga éxito:

•  En el caso del ‘Injerto de Botella', la parte injertada se cubre con una bolsa de plástico que contiene unas gotas de agua limpia para mantener la humedad.

•  Las plantas injertadas se colocan en sombrajo y las partes injertadas se cubren con papel de periódico durante los primeros quince días aproximadamente.

•  Se deben regar las plantas en su justa medida.

•  Comenzar la fertilización de las plantas un año después del injerto.

•  Dejar las yemas vegetativas adventicias durante un año o dos (no todas solamente algunas) y pinzar los extremos.

 

Como dar forma al bonsái

 

El éxito en la creación de bonsáis es conseguir que éste tenga el aspecto de una planta anciana. Se dice que los rasgos de un árbol de pino antiguo en estado silvestre constituyen un buen modelo, por esta razón la base de la raíz tiene que haber enraizado de manera vigorosa en el sustrato; las ramas deberían estar dirigidas en todas las direcciones y doblarse ligeramente hacia abajo, aunque su extremo debería dirigirse hacia arriba, el tronco retorcido como si hubiese sufrido el paso del tiempo.

Para dar forma al bonsái de camelia tenemos que guiar a los troncos y ramas mediante alambres y poda. Se recomienda que la primera doblez se haga en una curva lo más pronunciada posible. La colocación del alambre comienza un año después de que se ha llevado a cabo el injerto con éxito y antes de que el tronco y las ramas se endurezcan y sean imposibles de doblar. La mejor estación para colocar los alambres es a principios de verano cuando el nuevo crecimiento de la planta se endurece. Estos alambres se deberían retirar dos o tres meses después para evitar que se produzcan marcas en espiral que permanecen aún tiempo después de retirar los alambres.

La poda es un procedimiento muy importante y útil para mantener el bonsái sólido y en equilibrio. Sin embargo, las camelias por lo general florecen en los extremos de las ramas, por lo que tendremos que buscar una solución a este problema. Una opción podría ser la de llevar a cabo una poda importante del bonsai un año sí y otro no, en caso de que no sea importante ver flores en el árbol todos los años. Si queremos ver la primera flor tan pronto como sea posible, no se debe podar el bonsái en las primeras etapas de formación, sin embargo, algunos entusiastas de Kumamoto han comenzado a podar los primeros brotes, dejando dos o tres yemas en ellos, para conseguir la solidez del bonsái en sus primeras etapas.

 

Cómo transplantar y reformar las ramas

 

Un sistema radicular bueno tarda aproximadamente 5 años en desarrollarse, por esta razón la planta se transplantará por primera vez pasados 5 años; posteriormente se transplantará cada tres para que la planta se cambiar de contenedor y así no pierda su fuerza.

Aun cuando el trasplante y las podas sucesivas se hagan de manera correcta, la apariencia externa del bonsái podría deteriorarse y perder su fuerza, a medida que las ramas se extienden hacia fuera, y además la parte interior de las mismas cercana al tronco se vuelve rala, sin hojas y con pequeñas ramas. Por esta razón, los bonsáis de camelia finalmente terminan por ser transplantadas a un terreno fuera del contenedor pasados15 años aproximadamente. Incluso los sabios ancestros Higo fueron incapaces de resolver este difícil problema, pero sus descendientes recientemente han descubierto un adelanto muy importante.

Debido al trasplante periódico efectuado aproximadamente cada tres años justo después de la estación de floración, éstos cortaron totalmente todas las ramas pequeñas de menor tamaño que un lápiz sin dejar ninguna hoja. Dos meses después, salieron una gran cantidad de brotes adventicios en varias zonas del tronco y de las ramas, algunas de éstas se seleccionaron y se dejaron hasta formar las ramas de la segunda generación. En el caso de que se quieran más ramas para el año siguiente, se podan los extremos de las nuevas dejando únicamente dos yemas vegetativas una vez que las ramas se han endurecido. Desde luego, no podemos esperar que salgan flores el siguiente año en las plantas que han sido podadas pero esto carece de importancia si pensamos en la longevidad que se consigue gracias a un tratamiento drástico.

 

Seminario de la Sociedad de la Camelia Higo

 

La Sociedad de la Camelia Higo ofrece un seminario de creación de bonsáis de camelia que está abierto incluso a la participación de los no son miembros. Algunos directivos de la sociedad ofrecen charlas y demuestran sus habilidades de creación de bonsáis Higo en determinados aspectos de cómo tratar los portainjertos, por ejemplo como injertar Camelias Higos en portainjertos, como utilizar el alambre, cómo renovar ramas, etc., mediante la utilización de material real. Así, los participantes aprenden todo, desde los principios básicos hasta información detallada sobre cómo hacer bonsáis,

 

Visitas a los jardines privados de los Miembros

 

Cada año se llevan a cabo visitas a los jardines privados de los miembros para poder contemplar sus estanterías de bonsáis. Es una buena oportunidad para conocer las técnicas de creación de bonsáis de otras personas y también de los cuidados que les proporcionan. Aquí se muestran algunos ejemplares de bonsáis del jardín de Mr. Inoue, el vicepresidente de la Sociedad de la Camelia Higo.

 

 

Exposiciones de Bonsáis de Camelia

 

Las exposiciones de bonsáis de camelia son muy populares en Japón durante la estación de floración. La forma de exponer las camelias en Japón es algo diferente de la utilizada en los países occidentales, ya que casi todas las plantas expuestas se plantan en contenedores o en forma de bonsái, además unas pocas ramas se exhiben en jarrones. Es raro ver flores flotando en recipientes con agua como se puede observar en occidente.

Algunos concursos de camelia están dedicados a los bonsáis de camelia como el que se celebra anualmente en el mercado de plantas en Kumamoto a finales del mes de febrero y lo patrocina la Sociedad de Camelia Higo. Son expuestas verdaderas obras de arte que muestran la forma de forma de crear bonsáis.

Aquí se pueden ver algunas fotografias de bonsais exhibidos.


Shigeo Matsumoto es director para Japón de la International Camellia Society y de la Sociedad Japonesa de la Camelia.

Beate Ackermann es miembro de la Sociedad Alemana de la Camelia y de la International Camellia Society

Asociación Española de la Camelia - Traducción: Mª González, P. Vela, M. C. Salinero