SOBRE LA CAMELIA
camelia japónica | cultivo
CONDICIONES EDAFOCLIMÁTICAS
Es propia de climas
templados y húmedos, con
lluvias abundantes. Crece mejor a la sombra y
abrígo de árboles
más altos, que la protegen del exceso de soI y del viento.
El tiempo frío (dentro de unos limites) intensifica el
color y mejora la calidad de la flor, mientras
que las temperaturas eIevadas y la baja humedad
provocan pérdida
de color,y pueden ocasionar graves daños en la planta.
El
tipo de sueIo en eI que crece es fundamental
para el buen desarrollo de la planta. Necesita
suelos ácidos,
pH entre 5,5 y 7, ricos en materia orgánica, bien drenados
y con buena retención de humedad.
FERTILIZACIÓN
En el momento
de plantar la camelia es conveniente mezclar
perfectamente dos o tres puñados de un fertilizante
complejo en el hoyo de plantación. Debe abonarse en marzo,
después de la floración,
cuando Ios brotes están en crecimiento, con un aporte superficial
de abono orgánico. También puede aplicarse moderadamente
un abono líquido solubIe cada 6- 8 semanas a lo largo de
todo el año, reduciéndolo durante la parada vegetativa,
es decir, durante la floración.
RIEGO
Es fundamental que la cameIia
disponga de abundante agua, sobre todo durante
Ia época
de floracíón,
ya que Ia escasez de ésta puede afectar a la adecuada apertura
de los capullos; y durante la formación de los nuevos brotes.
Es importante que la planta tenga una humedad
constante, evitando eI encharcamiento, por Io
que eI terreno debe tener un buen drenaje. Además, deben
evitarse los períodos
de sequía proIongados, sobre todo en la estación
estival.
PODA
La camelia japónica no necesita una
poda anual, aunque responde muy bien a ella,
y es necesaria cuando se quiere hacer la planta
más compacta
y arbustiva, o para darIe una determinada forma.
En este caso debe realizarse durante eI periodo
vegetativo, en la época
de floración,
y antes de que empiecen afirmarse Ios nuevos
brotes. Además es conveniente cortar los chupones
que no producen flor y suelen aparecer en el
interior de plantas antiguas; de esta manera
se reservan las energías
para los brotes productivos de la planta.
RALEO DE CAPULLOS
La mayoría
de los cultivares de camelia japonica producen
más de un
capullo por yema floral, y en algunos casos más capullos
de los que pueden abrir adecuadamente, y puede
ser necesario un raleo, sobre todo cuando lo
que interesa son flores de mayor tamaño
y calidad, y no mucha cantidad de flores. En
algunas variedades el raleo se produce de forma
natural, y los capullos se caen solos antes de
la floración.
Si es necesario realizarlo manualmente, debemos
dejar uno o dos capullos al final de cada rama,
y un capullo floral cada 10 cm. aproximadamente
a lo largo del tallo.
ESTAQUILLAS
Pueden ser de hoja, de brotes terminales,
de tallo o de raiz. Las más comunes son las de brotes terminales
o de tallo. Se cortan esquejes en los que se
dejan una o dos hojas superiores, se corta en
bisel el extremo inferior, bajo una yema, y se
plantan sobre un sustrato con buen drenaje (por
ejemplo arena o una mezcla de perlita y turba
en proporción
2: 1 ). Es indispensable el riego para mantener
una humedad relativamente alta, pero evitando
el encharcamiento. Dependiendo de la variedad
tardará más
o menos en enraizar.
PROPAGACIÓN SEMILLAS
Están contenidas en vainas de
diferente tamaño
y color, que se abren entre verano y otoño, dejando libres
las semillas. Deben ponerse a germinar antes
de que la cubierta exterior de las semillas se
endurezca, o guardarse en un recipiente hermético en nevera
(entre 3 y 5ºC
de temperatura). En caso de que se guarden, deben
ponerse en remojo unas 36 horas antes de sembrar.
Se siembran en cajones y se cambian a macetas
individuales cuando tienen 3 - 6 hoj as, pinzando
el extremo deI tallo y la punta de la raiz principal.
Al poco tiempo debe abonarse con N - P- K ( 5-
2- 2 ó 5-1-1).
Las plantas de semilla tardan entre 3 y 8 años en florecer.
ACODO
Consiste en enraizar un tallo que se mantiene
unido a la planta madre. Puede ser aéreo, o bajo.
CULTIVO
IN VITRO
Es el método más
costoso de todos. Se basa en la capacidad que tiene una
célula vegetal
aislada de generar una
planta completa; se realiza en unas condiciones muy concretas,
y se utiliza para la obtención
de plantas libres de
virus, para programas de mejora genética
e hibridaciones.
INJERTO
Consiste en unir dos plantas diferentes
para que crezcan juntas, un patrón o portainjerto que aporta
el sistema radicular y el soporte, y el injerto
o variedad que aporta la parte aérea. Ambas partes modifican
sus características
naturales. Es importante mantener unas condiciones
de temperatura, humedad y oxígeno adecuadas para que el
injerto se realice con éxito. El injerto puede ser de aproximación,
de hendidura o tachado, de escudete, de estaquilla,
de cotiledón
o semilla.
VARIEDADES
Algunos autores dicen que son
más de 3. 000
las variedades de C. japonica existentes en todo
el mundo, debido a la facilidad que tienen de mutación, hibridación
entre ellas y formación de sports. En Galicia podemos encontrar
cientos de variedades, ya que en la zona noroeste
de la PenínsuIa
lbérica se dan unas condiciones edafoclimáticas excelentes
para el crecimiento de estas plantas, que están
repartidas por Ios jardines y parques de Galicia y norte
de Portugal.
Algunos
de los cultivares más
conocidos de Camelia japonica son "Alba Plena", "Bob's Tinsie", "Chandleri", "Ciudad
de Vigo, "Compacta Alba", "Contessa Lavinia Magi", "Dahlonega", "Debutante", "Dona
Herzilia de Freitas Magalhaes", "Elegans", "Eugenia de Montijo", "Grandiflora
Alba", "Guest of Honor", "Guilio Nuccio", "Hagaromo", "Happy
Holidays" , "Hawai", "Kramer's Supreme", "Nuccio's Gem", "Oranda-Ko", "Triumphans",
etc.
Entre
las camelias japónicas
hay que hablar de la variedad higo, que deben
su nombre a la provincia japonesa de Kumamoto,
antiguam ente Higo, de la que son originarias. No constituyen una
especie separada como mucha gente piensa, sino un grupo muy característico
de cuItivares de C. japonica. Se distinguen fácilmente porque
sus flores son sencillas (excepto la semi-doble
'Shokkó-nishiki
'),con un gran haz de estambres central, y no
más de 9 pétalos |